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miércoles, 20 de abril de 2011

EL GRINCH DE LA SEMANA SANTA.


Odio las procesiones. Lo siento. Pero cada año asisto solamente a una porque mis amigos se ponen muy pesados con que vaya. La llaman la del Silencio ya que se supone que a su paso, la gente debería estar callada y cuadrada como en el ejército. Afortunadamente, en estos tiempos se toman estas cosas con mas relax que antaño.
Recuerdo que cuando era un crío y mi madre me llevaba a las procesiones con mi tía y mis primos, no se escuchaba ni una mosca y aguantábamos como jabatos sin rechistar. Y creo que justo ahí fue donde comenzó mi aversión a las procesiones.  Entonces me parecía absurdo ver a esos señores vestidos del Klu Klux Klan escoltando unos tronos que ríete tu del famoso becerro dorado... Y lo peor, ese odioso olor a Incienso. 
Lo tengo muy claro. Si tuviese que hacer un casting para compañero de piso, después de la pregunta: ¿Has sido Tuno? vendría: ¿Te gusta quemar Incienso? y en caso afirmativo, no seguiría preguntando. 

También odio la música que acompaña a las procesiones, por eso este año me he llevado mi Ipod y lo puse a todo volumen para no escuchar ni las trompetas, ni los tambores. De todas formas, nadie me iba a hablar. Así que he visto a todos esos señores de negro al ritmo de unas canciones de Marilyn Manson: ¡Mucho mejor! ¡Dónde va a parar!


Lo bueno de la Procesión del Silencio es que pasa por un enclave complicado. Un cruce de caminos de calles estrechas y nos gusta verla justo en ese punto. Mis amigos dicen que mola ver como los costaleros hacen malabares con el trono para cumplir siempre la misión con éxito y ese es uno de los motivos por el que insisten en ver esta procesión.
Confieso que yo asisto cada año porque tengo la esperanza de que un día alguno tropiece, se caiga y provoque una cadena de caídas. Este año, tenía el presentimiento de que podría ocurrir y me llevé mi cámara para inmortalizar ese momento. Pero no sucedió. Estoy muy decepcionado y frustrado. Solo he podido sacar esa foto cutre que encabeza este post. Aunque espero divertirme en los próximos días cuando en el telediario salgan los cofrades llorando porque ha llovido en sus localidades y no han podido salir. Lo mejor de cada Semana Santa, sin duda. 

Y digo yo... Ya que sois tan beatos y creéis tanto en Dios. ¿No os estará mandando un mensaje?  Porque si llueve en sitios en los que NUNCA llueve, justo cuando tenéis que sacar los tronos, será por algo ¿No? A lo mejor le ocurre como a mi y piensa que lleváis siglos haciendo el chorras... Reflexionad sobre ello.

Con lo de esta noche yo ya he cubierto el cupo. El resto de la semana procuraré huir de cualquier cosa relacionada con todas estas tradiciones que no van conmigo. En principio no pienso escribir en los próximos cuatro días. Aunque ya me conocéis, siempre estaré en algún lugar donde haya Internet y si ocurre algo interesante en este tiempo, no dudéis que me tiraré al teclado para comentarlo.

Feliz semana.

8 comentarios:

Nahim dijo...

En Girona también hay procesión, y además, hay algunos que se difrazan de romanos y van marcando al paso. Tienes razón y lo he visto algun año, eso que llueve y no pueden salir en procesión y eso parece peor que la peste y la radiación juntas. Ni que no se puediera vivir. Yo creo que si Jesus tuviera algun poder y realmente hubiera resucitado, haría como la Estrella de la Muerte y pulvierizaria todo este esperpento. Yo cada año desde hace algunos, aprovecho para ver Nadie Conoce a Nadie, donde un loco del rol aprovecha para provocar el apocalipsis enmedio de la Semana Santa Sevillana. Que alguien invoque a El Sapo!

CAÍN dijo...

Yo también pienso que muchas de las cosas que nos parecen normales de la Religión Católica, incluidas algunas tradiciones, en realidad cabrearían bastante al de arriba. Es una opinión que tampoco vale mas que otra, pero es lo que pienso. Lo de Nadie Conoce a Nadie, hubiera molado esta noche, que hubiesen estampado el trono en una de las esquinas. Por lo menos hubiera sido algo diferente.

Uri dijo...

Me has recordado uno de mis grandes galimatias mentales de mi infancia, cuando no distinguia entre los costaleros y los del Ku Kux Klan. No entendía por qué la gente salía a ver unos tíos con capucha que basicamente eran malos y mataban a otra gente... y encima les aplaudían.
Claro que por suerte mi familia nunca ha sido muy creyente y no he tenido que soportar nunca una procesión en directo(mis recuerdos son televisivos, y no sé que hacía yo viendo una procesión en la tele).
En fin, de todas formas creo que soportaría mejor una sesión de descargas eléctricas en los huevos que pasarme horas esperando pasar una procesión.

CAÍN dijo...

Sí, sí lo de las descargas eléctricas en los huevos yo lo he probado en una sesión de BDSM y te digo ya que se soporta mucho mejor que cualquier procesión. Eso por descontado.
En cuanto a mi infancia, pues mira... Si acababas de vacaciones en algún lugar de Andalucía como casi siempre, porque mi familia es originaria de Melilla -Donde durante muchos años no hubo procesiones- pues lo normal era que vieses alguna. Y no se para los otros críos como sería. Imagino que como bien dices, te podía crear alguna película mental con grandes dosis de mal rollo. Pero yo recuerdo que para mi eran desesperantes y eternas. Porque no lo hacíamos como anoche. Anoche fuimos al cruce de caminos cuando faltaban 5 minutos para que pasase. Veníamos de tomar unas tapas. Pasó, y nos largamos a otras cosas. Total, estuvimos allí unos 15 minutos si llegó -Unas 4 canciones del Ipod- pero de pequeño era horrible. Porque te llevaban pronto para coger sitio, estabas de pie horas, hasta que te dolían las piernas. Y bueno, ahora si huelo el Incienso no me pasa nada. Simplemente no me gusta. Pero de pequeño se me ponía la nariz roja y me pasaba las horas estornudando. A parte de que no me creía nada. Y desde luego que estaba allí en contra de mi voluntad. Así que lo que hice fue portarme fatal un año y a partir de entonces, ya no me llevaron mas. Me dejaban con mi padre, que siempre fue el mas listo de la familia a la hora de escaquearse de las procesiones.

Take Your Mama Out dijo...

Yo este año estuve en una procesión!

Hacía como 6 ó 7 años que no las pisaba y oye, tuvo su gracia: nada como que te hagan estar callado para que a mi lo que me salga es empezar a pensar maldades y a descojonarme.

Además, que no me digas que no es precioso... los costaleros, los penitentes fustigándose, yo escuchando los tambores deseando que en cualquier momento nos sorprendan con una batukada...

Se me enamora el alma, vamos.

CAÍN dijo...

El próximo año iré con mi Iphone y la retransmitiré via twitter pa mayor descojone. ¡Jajajajajaja!

Yo voy porque me enredó mi tío y sus amigos si no ¡Ni de coña!

Take Your Mama Out dijo...

Ay sí! Lo que me gusta un directo, ya lo sabes tú...

CAÍN dijo...

Sí, y retransmitir esto tiene que ser de divertidoooo.

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